# Karl Bushby regresa a casa tras una vuelta al mundo caminando de 28 años, cuatro continentes y 50.000 kilómetros **By:** AP **Published:** 2026-11-02T11:39:32Z **Source:** [El Mundo](https://www.elmundo.es/internacional/2026/11/02/6ae8766efdddff4d138b4579.html) --- El ex paracaidista británico ha recorrido 50.000 kilómetros a pie a través de 30 países, ha cruzado selvas, desiertos y mares y ha superado guerras, detenciones y problemas burocráticos para regresar junto a su madre ![Karl Bushby a solo unos pocos kilómetros de Hull.](https://e01-elmundo.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2026/11/02/17936189570432.jpg) Karl Bushby a solo unos pocos kilómetros de Hull.Brian MelleyAP **Karl Bushby** lleva 28 años caminando para regresar a casa. A sus 57 años, el aventurero británico reconoce que el final de su viaje, que ha tenido lugar este lunes, le provoca tanta inquietud como alegría. Después de casi tres décadas sin una residencia fija, le cuesta imaginar cómo será volver a la vida cotidiana y adaptarse a una sociedad que siente que ya no conoce. **"Mi propósito y mi razón para vivir están a punto de terminar"**, admitía mientras empujaba un carrito cargado de material de acampada por una carretera del norte de **Inglaterra**. Le preocupaba incluso tener que instalarse en el sótano de la casa de su madre. "Va a ser difícil intentar reintegrarme en una sociedad que ya no conozco", explicaba. Bushby tenía 29 años cuando inició su aventura el 1 de noviembre de 1998 en el extremo sur de **Chile**. Desde entonces ha recorrido unos 50.000 kilómetros a pie, ha atravesado cuatro continentes y ha pasado por 30 países. Su objetivo era regresar andando hasta **Hull**, la ciudad inglesa donde vive su madre, Angela. Lo que inicialmente calculó que sería un viaje de 12 años se ha convertido en una odisea de casi tres décadas, bautizada por él mismo como la 'Expedición Goliat'. En su camino ha tenido que enfrentarse a selvas, desiertos, temperaturas extremas y obstáculos de todo tipo. También ha cruzado a pie el estrecho de Bering, sobre el hielo en movimiento, y ha nadado por el mar Caspio y el canal de la Mancha. **"Ulises era un aficionado"**, bromea en referencia al héroe de 'La Odisea', aunque reconoce que, al menos, él no ha tenido que enfrentarse a ningún cíclope. La realidad, sin embargo, le ha puesto delante suficientes peligros: se ha encontrado con un oso polar, ha atravesado aguas infestadas de cocodrilos para evitar una zona de conflicto en **Colombia**, ha sufrido el ataque de una multitud en **Perú** y tuvo que ser rescatado en helicóptero de un bloque de hielo que se alejaba de la costa. La idea surgió a mediados de los años noventa, durante una conversación con su padre, **Keith**, también antiguo militar. Este le recordó una vieja discusión entre soldados de fuerzas especiales sobre la posibilidad de llegar andando desde Londres hasta Nueva York a través del antiguo puente terrestre de Bering, que unía Asia y América cuando el nivel del mar era mucho más bajo. Bushby trazó una ruta en el mapa que atravesaba Europa y Asia hasta Norteamérica, aunque decidió ampliar el desafío y comenzar en el extremo austral de Chile. "Una vez que se me metió esa idea en la cabeza, ya no había vuelta atrás", recuerda. Desde el principio se impuso dos condiciones: no utilizar ningún medio de transporte para avanzar y completar todo el recorrido a pie. Partió con apenas 500 dólares y pronto descubrió que el camino sería mucho más complicado de lo previsto. En la **Patagonia** tuvo que soportar vientos huracanados y, en 2001, esquivó el peligroso **Tapón del Darién**, una extensa zona de selva y montañas sin carreteras entre Colombia y Panamá. Poco después fue detenido durante 18 días por atravesar una zona restringida en la frontera panameña. ![Karl Bushby, recibido en el Ayuntamiento de Hull.](https://e01-elmundo.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2026/11/02/17936195260206.jpg) Karl Bushby, recibido en el Ayuntamiento de Hull.PAUL ELLISAFP Uno de los episodios más peligrosos llegó en 2006, cuando cruzó el estrecho de Bering junto al aventurero estadounidense **Dimitry Kieffer**. Durante la travesía, de unos 90 kilómetros, ambos tuvieron que ser evacuados en helicóptero a un lugar seguro. Bushby cayó en las gélidas aguas y estuvieron a punto de perder todas sus provisiones. Tras completar el cruce, fueron detenidos en **Rusia** y se enfrentaron a la posibilidad de ser deportados por entrar ilegalmente en el país. Atravesar Rusia le llevó casi diez años. Los problemas con los visados y las duras condiciones meteorológicas limitaban sus caminatas a unos pocos meses al año. En 2012, cuando Moscú le negó un permiso de entrada, Bushby respondió caminando desde Los Ángeles hasta la embajada rusa en Washington para protestar. Finalmente consiguió la documentación necesaria. Cada vez que tenía que interrumpir el viaje, se trasladaba a **Estados Unidos** o **México**, donde podía vivir con menos dinero, y esperaba hasta tener la oportunidad de regresar al punto exacto en el que había dejado la ruta. Después llegaron nuevos contratiempos. La policía lo siguió durante su paso por China y la pandemia de coronavirus volvió a retrasar sus planes. También tuvo que cambiar de itinerario por las tensiones políticas en la región, que le impidieron atravesar Rusia e Irán. La alternativa fue cruzar el mar Caspio a nado durante 31 días. Bushby no es un buen nadador y tuvo que recurrir a un chaleco salvavidas y un traje de neopreno. Avanzaba lentamente, desplazándose hacia atrás con movimientos de brazos y piernas, en una técnica que bautizó como 'floatimming', una mezcla de flotar y nadar. Europa tampoco se lo puso fácil. Las restricciones que limitan a 90 días la estancia de visitantes de determinados países le obligaron a organizar el recorrido en tramos de tres meses. A las dificultades administrativas se sumaron las personales. Durante estos años mantuvo una relación de siete años con una mujer colombiana y otra de tres con una japonesa. Ambas terminaron rompiéndose por las exigencias de una vida marcada por los desplazamientos constantes. Su familia también ha sufrido las consecuencias de su aventura. Bushby tiene un **hijo de más de 30 años**, fruto de un matrimonio anterior con una mujer de Belfast que acabó en divorcio. El joven creció prácticamente sin su padre. Sí estuvo presente cuando Bushby llegó a la playa de Dover tras cruzar el canal de la Mancha, pero el aventurero lleva diez años sin ver a su madre. El reencuentro es uno de los aspectos que más le inquietan ahora que el final está tan cerca. A lo largo de estas casi tres décadas ha contado con distintos patrocinadores, aunque muchos abandonaron el proyecto a medida que se prolongaba y llegaban dificultades económicas, especialmente tras la crisis financiera de 2008. En los últimos 16 años, su principal respaldo ha sido una productora fundada por Beau Willimon, creador de 'House of Cards', y el productor musical Jordan Tappis. Ambos apoyan un documental sobre la expedición en el que trabaja el cineasta Werner Herzog. Pero Bushby asegura que su mayor ayuda ha llegado de personas anónimas que lo han acogido y alimentado durante el recorrido, muchas de ellas con recursos muy limitados. Ha dormido en refugios construidos con piezas de automóviles y la familia de un médico peruano lo cuidó hasta que se recuperó de una grave infección estomacal. También ha recibido innumerables platos de arroz y vasos de agua de personas que no esperaban nada a cambio. "**Me han acogido los más pobres entre los pobres**. He conocido al 99,9999% de lo mejor de la humanidad. En todas las culturas y países he encontrado la misma respuesta", recuerda. Después de tantos años de soledad, los últimos kilómetros tienen algo de irreal. Su historia se ha extendido por los pueblos y campos verdes de Yorkshire y cada vez son más quienes salen a su encuentro. Cerca de Market Rasen, los camioneros hacen sonar sus bocinas al reconocerlo, los conductores lo saludan y algunos motoristas se detienen para hacerse fotografías con él. **Howard Denton**, que paró su coche para observarlo, no podía entender que dos ciclistas con los que había coincidido poco antes no supieran quién era. "Les pregunté si habían visto al hombre que ha caminado alrededor del mundo. Me dijeron que no. Ni siquiera se les ocurrió preguntarle adónde iba. No podía creerlo. Me parece increíble lo que ha hecho", cuenta. Cuando comenzó la aventura, Bushby tenía un aspecto que recordaba al de **Kurt Cobain**. Su parecido llegó a alimentar una falsa teoría en internet según la cual el cantante de Nirvana seguía vivo y recorría el mundo bajo otra identidad. Ahora luce una barba canosa, algo más de barriga y un aspecto mucho más curtido, aunque conserva sus ojos azules y su cabello rubio. No sabe qué hará cuando llegue a casa ni cómo afrontará la vida después de la expedición. Sí tiene claro que no echará de menos caminar durante horas cada día. "No lo hago porque me guste caminar. Es simplemente un medio para llegar a algún sitio".