# La "despreciable traición" de una congresista Demócrata conmociona Michigan y pone en peligro el posible control del Senado **By:** Pablo R. Suanzes **Published:** 2026-11-02T06:04:11Z **Source:** [El Mundo](https://www.elmundo.es/internacional/2026/11/02/6ae827d8e85ece0f5a8b4578.html) --- Haley Stevens, que perdió las primarias de su partido contra Abdul el Sayed, anuncia que apoya y votará al candidato republicano al que ella lleva años atacando ![La congresista Haley Stevens hablando con la prensa.](https://e01-elmundo.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2026/11/02/17935990589878.jpg) La congresista Haley Stevens hablando con la prensa.Jose JuarezAP En el argot político estadounidense hay un concepto muy popular que se conoce como la **'October Surprise'** (la sorpresa de octubre). Se refiere normalmente a una noticia, filtración, escándalo o acontecimiento inesperado que aparece justo antes de las elecciones de noviembre, legislativas o presidenciales. y que puede alterar la campaña o influir en la opinión de los votantes. Lo normal es que sea la publicación de información comprometedora, la filtración de documentos o la aparición de una grabación o fotos escandalosas. Pero puede ser también un anuncio político o de gran impacto. Y eso es lo que ocurrió este domingo en **Michigan**, uno de los estados decisivos en la competición por el control del Senado. A media mañana, **Haley Stevens**, congresista Demócrata de Michigan, apareció por sorpresa en una Iglesia afroamericana. Pero no lo hizo para apoyar al candidato de su partido a la Cámara Alta, **Abdul el Sayed**, a dos días de las elecciones, sino a su rival, el republicano **Mike Rogers**. Las imágenes causaron una conmoción inmediata no sólo en el Estado, sino en el seno del Partido Demócrata y en todo el país. Cuando poco después ella compareció ante las cámaras, errática, y difundió un comunicado diciendo que iba a votar por Rogers, el escándalo fue absoluto. Stevens perdió las primarias contra El Sayed en verano y nunca lo digirió bien. Ella es una partidaria inquebrantable de **Israel** y recibió más de 30 millones de dólares en su campaña de AIPAC, el principal lobby proisraelí para que pudiera imponerse a El Sayed, árabe americano, musulmán y crítico muy duro de las políticas israelíes. Stevens atacó a su rival entonces y lo ha hecho, aunque mucho más discretamente desde entonces, siempre por la cuestión de Israel. Pero era un daño controlado. Su respaldo entusiasta hubiera sido un empujón muy necesario entre la comunidad judía y también la afroamericana, pero su silencio parecía suficiente. Durante estos meses ha asegurado que apoyaba en todo caso al candidato de su partido, aunque fuera sin entusiasmo, y que la prioridad era derrotar a Rogers, al que lleva años atacando y denostando por su cosmovisión, su oposición al aborto, la proximidad con **Trump** o el dinero de las grandes empresas. En la última semana, sin embargo, las primeras señales de que algo no iba bien empezaron a aparecer cuando la pareja de la congresista empezó a conceder entrevistas atacando a El Sayed y diciendo que él, judío, no podía votar a un extremista que odia a Israel. Hubo muchas, muchas llamadas de las principales figuras del Partido Demócrata. Congresistas, senadores, donantes. Hasta **Barack Obama**. Estaban muy preocupados porque las encuestas están apretadas y los Demócratas están cerca de recuperar el control del Senado. Y para ello conservar Michigan es importantísimo. Las alarmas eran correctas. Stevens no ha sido capaz de dar argumentos sólidos sobre su decisión, más allá de que se sentía dolida y humillada por el rechazo de El Sayed y su equipo, por los abucheos en algunos actos. Pero su equipo y la gente que la conoce habla de comportamiento inexplicable y errático, sobre todo desde que empezó su última relación sentimental. Ella misma, por la noche, dio una entrevista a la CNN en la que dijo que quizás no votase siquiera por Rogers. Tras el anuncio de la mañana, en todo caso, las críticas fueron brutales. El presidente del Partido Demócrata en Michigan anunció su expulsión inmediata. El jefe de gabinete de Stevens y el grueso de su equipo anunciaron en bloque su dimisión inmediata atacando a su jefa, diciendo que tenían "el corazón roto" y recalcando su apoyo a El Sayed. El líder de los Demócratas en el Senado, **Chuck Schumer**, definió lo ocurrido como "una traición despreciable" que beneficia sólo a "Mike Rogers, quien es una herramienta de Donald Trump y de donantes". Y **Nancy Pelosi**, una de las voces más influyentes y que en las primarias había apoyado a Stevens lamentó que haya "elegido traicionar peligrosamente la atención médica, las libertades y el futuro de las familias de Michigan con su horrible respaldo a Mike Rogers". Todas las televisiones, radios y redes sociales no hablaban de otra cosa anoche. La "traición" no tiene por qué ser decisiva, pero la mera posibilidad de que reste votos y puede suponer la pérdida del escaño y con él el control del Senado durante dos años es catastrófica para la oposición. En vez de seguir hablando de las prioridades de campaña, ahora todo gira en torno al drama, la división, los problemas internos. Precisamente por eso fue el presidente Trump el que más celebro la noticia, eufórico, ya que El Sayed es quizás el candidato al que más ataca, con saña y una abierta islamofobia. "¡Guau, esto es ENORME! La congresista Haley Stevens, una demócrata muy respetada, que perdió por un estrecho margen en las primarias contra **Abdul Mohamed El-Sayed**, y que ha sido agasajada con cenas y halagos por los demócratas para ayudarla en su campaña por el Senado de los Estados Unidos en Michigan contra Mike Rogers, ¡acaba de RESPALDAR a Mike Rogers para el Senado! Su popularidad es enorme, y el nivel de respeto que le profesa la gente de Michigan, especialmente nuestras poblaciones afroamericana y judía, es prácticamente incomparable. Haley dijo lo que pocos se atreven a decir. Demostró una lealtad grande y casi sin precedentes hacia la gran gente de Michigan con lo que hizo. Eso se llama valentía, ¡y pocos la tienen como la que acaba de demostrar la congresista Haley Stevens!", escribió en sus redes sociales. En realidad, Stevens no sólo lleva años denostando a Trump sino que votó dos veces en sus impeachment para que fuera cesado. Pero el presidente, feliz, dijo incluso a los periodistas poco después que estaría encantado si ella decidiera cambiar de partido. "Le he mandado un mensaje", apostilló el speaker republicano de la Cámara. **Mike Johnson**, que estaba presente. Lo ocurrido en Michigan ha sido sin duda la noticia del día en el país. Todos saben la importancia del Estado. Y por eso no es casualidad que la campaña de El-Sayed anunciara que recaudó 1,2 millones de dólares en las cuatro primeras horas desde que Stevens apoyara al republicano Rogers. Su mejor día de recaudación de fondos desde que ganó la nominación en agosto. La segunda buena noticia para ellos la dio The New York Times ya entrada la noche, cuando publicó su última ronda de encuestas que muestran un panorama extraordinario para los Demócratas en muchos estados decisivos. **Texas, Kansas, Ohio, Maine, Alaska, Iowa**... y especialmente Michigan, donde El Sayed contaría con una brutal ventaja de hasta 11 puntos en la víspera del día de voto. El periódico, que hace las encuestas con Siena, ha cambiado su metodología para intentar corregir un posible exceso de sobrerrepresentación a los demócratas. Con el antiguo proceso de ponderación, la ventaja en Michigan en la carrera por el Senado sería de 16 puntos, una barbaridad.