# Cargos de Adif denuncian una "caza de brujas" interna: "Nos quieren silenciar a todos los que no hemos sido nombrados a dedo" **By:** Juanma Lamet **Published:** 2026-11-04T00:57:35Z **Source:** [El Mundo](https://www.elmundo.es/espana/2026/11/04/6aea2328fdddff9d618b45a7.html) --- "Hay incertidumbre en los órganos directivos puestos por el Gobierno", aseguran a este diario responsables del promotor ferroviario ![El Ministro de Transportes, Óscar Puente, comparece ante la Diputación Permanente del Congreso.](https://e01-elmundo.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2026/11/03/17937371749543.jpg) El Ministro de Transportes, Óscar Puente, comparece ante la Diputación Permanente del Congreso.ÁNGEL NAVARRETE - Perfil [Óscar Puente, el político que aspiraba a suceder a Pedro Sánchez en el PSOE y dimite tras dos accidentes de trenes con 115 muertos](https://www.elmundo.es/espana/2026/11/03/6aea425ae85ecedd2a8b4588.html) - Política [La derecha ve insuficiente la dimisión de Puente mientras los socios del Gobierno "agradecen" la decisión](https://www.elmundo.es/espana/2026/11/03/6aea4473fdddff213b8b45b6.html) Nadie sabe muy bien qué significa exactamente el sintagma «asumir responsabilidades políticas», eufemismo que a veces puede traducirse como dimitir, otras, como aguantar el chaparrón en primera persona y otras, como el arte de cesar a uno o varios subordinados para capear el problema propio. A veces, incluso, asumir responsabilidades no significa nada, o, peor aún, significa simplemente dar explicaciones y presumir de ello. Después del accidente de Urda, a **Óscar Puente**, que ya había explorado tras la tragedia de Adamuz todas las aristas del escapismo político, sólo le quedaba dimitir como ministro de Transportes y anoche lo hizo por sorpresa, al finalizar su intervención en la Diputación Permanente del Congreso, y tras haber reivindicado justo lo contrario unas horas antes, en La Moncloa. Seis días después de la segunda tragedia ferroviaria evitable en 10 meses, hizo lo correcto, lo exigible y lo menos malo para **Pedro Sánchez**, aunque no servirá para cortar la hemorragia electoral. Ahora el juego de las responsabilidades pasa al presidente del Gobierno, que se queda sin su principal pararrayos. Puente estaba obligado a dimitir, precisamente, porque le tocaba, en el sentido no perifrástico de la expresión, asumir toda la responsabilidad que va adherida a la condición institucional de ministro. Le tocaba ejercer el deber y la competencia de su cargo. Hacerse cargo. Asumir la responsabilidad significa no sacudirse el peso de la púrpura, como hizo en Adamuz. Ni el peso de los 115 muertos que se acumulan bajo el paraguas de su organigrama. La gambeta del ministro cesante les rompió las caderas a sus señorías, porque apenas siete horas antes Puente había dicho justo lo contrario, que se declaraba irresponsable: «Yo no he tomado ninguna decisión que haya contribuido a causar este daño. No he omitido ninguna decisión política que haya contribuido a causar este daño. Y cuando he tenido que responder estaba en mi puesto de trabajo y he respondido». A esa hora, el ministro no sólo no dimitía, sino que estaba a dos comparecencias públicas de repartir a los medios un pin conmemorativo de su buena gestión como responsable del transporte ferroviario de España, el país con más víctimas de alta velocidad del mundo. Pero, como él mismo dijo, no se puede seguir como ministro con dos accidentes ferroviarios mortales en menos de un año. Ni con uno, añadimos. En Adif, a bocajarro de la noticia, aseguraron que son perfectamente conscientes de que ahora les van a reclamar dimisiones también a ellos: «Hay incertidumbre en los órganos directivos puestos por el Gobierno», aseguran a este diario cargos del promotor ferroviario. Tanto el presidente de la entidad, **Pedro Marco de la Peña**, como directores generales y subdirectores habían hecho piña en torno al ministro para evitar filtraciones y para «silenciar» a quienes, dentro de Adif, quieren incidir en que estamos ante un claro fallo del sistema agravado por la falta de gestión de los operadores públicos. De hecho, según ha sabido este diario, a finales de la semana pasada ya comenzaron las reuniones -en grupos muy reducidos- en Adif en las que los directores y subdirectores pidieron sigilo a los cargos intermedios y a los técnicos, según revelan dos de los presentes en esos encuentros. «Se nos dijo que si tenemos que acudir a algún evento del sector, que no vayamos, y que nos abstengamos de emitir cualquier tipo de valoración sobre el tema» de Urda. También en los medios, revela uno de los técnicos de mantenimiento y seguridad del promotor ferroviario consultados. «Y nos piden que remitamos toda respuesta a la secretaría general del Consejo de Administración», añade. «Nos quieren silenciar a todos los que no hemos sido nombrados a dedo», denuncia uno de los afectados por las tensiones internas de Adif, que habla sin tapujos de «caza de brujas» y que pide mantener su nombre en el anonimato, porque «a cualquiera que hable le cortan la cabeza». «Claro que hay caza de brujas», incide, porque «el equipo que puso Puente lo teledirige todo». «Y creemos que esto se va a diluir como Adamuz» si no hay también ceses en la cúpula de Adif. ¿Qué es en realidad la responsabilidad política? Es «el peso de la púrpura del poder». Lo explicaba con precisión el ex presidente del Gobierno **Leopoldo Calvo Sotelo** en su libro _Memoria viva de la Transición_: «Desconfíen ustedes del ministro alegre en su poltrona y triste en la cesantía: es que no se enteró bien de su ministerio, o que no mandaba mucho, o que no merecía ser ministro». Ayer, por fin, ese peso lo sintió Óscar Puente. Se hizo cargo.