# El fantasma de las calamidades presentes **By:** David Jiménez Torres **Published:** 2026-11-02T21:45:05Z **Source:** [El Mundo](https://www.elmundo.es/espana/2026/11/02/6ae8bd8421efa0c92d8b4573.html) --- Frente a la vaguedad de las amenazas futuras que blande el oficialismo -'retrocesos', 'pérdida de derechos'- está la atroz concreción de todo lo que existe... o ha dejado de existir ![Pedro Sánchez, ayer, en el foro World In Progress en Barcelona.](https://e01-elmundo.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2026/11/02/17936382342781.jpg) Pedro Sánchez, ayer, en el foro World In Progress en Barcelona.GORKA LOINAZAraba Press Si la derecha llega al poder, ocurrirán cosas terribles. A esto se reduce desde hace tiempo el discurso del sanchismo, y también a eso se reducía buena parte de su estrategia electoral. Bajo el confeti de los bailes y el amor latía el mismo mensaje del miedo de antes. Quienes de verdad creyesen que **Pedro Sánchez** planteaba una campaña _en positivo_ harían bien en repasar sus declaraciones sobre lo que supondría un cambio político. "Un Gobierno del PP con Vox no es alternancia, es retroceder 50 años", dijo Sánchez en una entrevista hace nueve días; y en todos los mítines del PSOE se han sostenido afirmaciones parecidas. Lo único positivo de la campaña socialista era su forma de hablar de su propia gestión: las referencias a la alternativa oscilaban entre lo tenebroso y lo distópico. La disonancia crecía al afirmar que las derechas cultivan el "discurso del miedo"; ¿Cuánto miedo dispensan quienes proclaman la urgentísima necesidad de "frenar" al adversario? La disonancia máxima pasa, de todas formas, por esa idea de que un cambio de Gobierno desencadenaría todo tipo de calamidades sobre las vidas y haciendas de los españoles. Si hablamos de calamidades como el deterioro de las infraestructuras, el desarrollo de tramas corruptas en ministerios y empresas públicas, el crecimiento desbocado del precio de la vivienda, el asalto a nuestras fronteras por parte de una potencia extranjera, la intoxicación de la convivencia alentada desde el propio Ejecutivo, la colonización partidista de instituciones y organismos estatales, la compraventa de impunidad legal a cambio de apoyo parlamentario, el colapso de la respuesta del Estado ante desastres naturales, o el desencanto antisistema que crece cuando no se asumen responsabilidades tras unos accidentes que han costado la vida a más de cien personas, me temo que la realidad es testaruda: todo eso ya ha pasado. Todas esas calamidades ya llegaron. Frente a la vaguedad de las amenazas futuras que blande el oficialismo -_retrocesos_, _pérdida de derechos_\- está la atroz concreción de todo lo que existe... o ha dejado de existir. Cuando abundan las razones para tener miedo de lo que ya sucede con los gobernantes de ahora, cuesta infundir miedo a lo que podría ocurrir bajo unos gobernantes distintos. Esto se puede proyectar también sobre los últimos mensajes monclovitas acerca del [accidente de Urda](https://www.elmundo.es/economia/2026/11/02/6ae8334fcd32786927d326eb-directo.html). Se pretende que la respuesta pase por una mayor presencia del Estado y de lo público, cuando no se puede achacar a la "privatización" ni los accidentes ni el deterioro general del sistema ferroviario. **Luis Garicano** ha recordado que ahora mismo compiten en España las empresas públicas francesa, italiana y española sobre las vías de otra empresa pública española (Adif). Y, si la "liberalización" tiene alguna responsabilidad en los problemas actuales, habrá que pedir cuentas al Gobierno que implementó esa liberalización de una forma concreta y no de otra. Ese Gobierno cuyo presidente es el mismo que sigue en el poder, y cuyo ministro de Transportes de entonces está en la cárcel. La referencia a **José Luis Ábalos** nos dirige a lo fundamental: llevamos ocho años acumulando muestras del mal uso de lo público. El problema de los últimos tiempos no es que haya habido '_poco_' Estado, sino que su eficacia y prestigio se han visto comprometidos por la irresponsabilidad y mala fe de quienes lo controlaban. Dar más poder a quienes se han mostrado incapaces de gestionar el que ya tenían: eso sí que parece una receta para más calamidades. Mientras nos amenazan con que viene el lobo y nos encierran en casa, son ellos, no el lobo, quien se estan comiendo nuestro rebaño.